.

El portaveu popular a Salou, Mario García

A poco más de medio año para que se celebren las elecciones municipales vamos viendo como se producen los primeros movimientos en el tablero político de Salou, y lo que era un secreto a voces se oficializa: Formació Units per Salou (FUPS) y el Partit Socialista de Catalunya (PSC) acuerdan presentar una candidatura unitaria.

Sin entrar a cuestionar las estrategias que libremente pueden adoptar los partidos políticos, es evidente que la decisión adoptada arroja dos verdades.

La primera de ellas es que la actual FUPS no tiene nada que ver con aquel partido que fundó Esteve Ferran, el que fuera alcalde de Salou entre 1990 y el 2007. Ferran dejó Convergència, el que había sido su partido de toda la vida, decepcionado por la posición de la formación nacionalista en el proceso de segregación, creando una plataforma electoral, bajo las siglas Ferran Units per Salou (FUPS), y ganando todos los comicios a los que se presentó como líder de ese partido.

Sin embargo Pere Granados, actual alcalde de Salou, jamás ha tenido el coraje de presentarse en solitario bajo esas siglas (que perdieron su naturaleza cuando en el año 2010 eliminó la referencia al fundador del Partido, Esteve Ferran y pasó a denominarse Formació Unitat per Salou”) a unos comicios locales, sino que siempre lo ha hecho en coalición, bajo el paraguas de CiU y Junts, hasta que ha dado por agotado ese matrimonio de conveniencia”, decidiendo sustituirles por otras siglas en las que cobijarse, las del PSC.

Que cada cual extraiga sus propias conclusiones, yo tengo la mía, y es que nos encontramos ante un camaleón político, que representa a la perfección aquella frase de el fin justifica los medios”, un político capaz de cambiar de color sin inmutarse, que ha sabido aprovecharse de las siglas de otros partidos para conseguir mantenerse en la alcaldía, bajo la matraca de que es el candidato de un partido municipalista, pero que jamás se ha presentado en solitario a unas elecciones bajo las siglas del partido al que dice representar.

La segunda verdad es que el PSC busca desesperadamente marcar una chincheta en el mapa de la provincia de Tarragona para poder presumir” de que ha conseguido la alcaldía de Salou (está por ver), y curiosamente coincide con Granados en aquello de el fin justifica los medios”, pues no le ha temblado el pulso en crear una gestora que dirija ese nuevo destino”, sin importarle lo más mínimo las consecuencias de sus actos.

En esta ocasión, al igual que en la anterior, que cada cual extraiga sus propias conclusiones, la mía es que el PSC dejó de ser alternativa real de gobierno en Salou hace mucho tiempo, y hoy prefieren diluirse en coaliciones electorales, perdiendo su identidad propia a costa de esa chincheta en el mapa.

Sé que muchos vecinos de Salou no ven con buenos ojos todo lo que está aconteciendo, y a ellos me dirijo para decirles que en Salou no todos los partidos pensamos que el fin justifica los medios”. En política no todo vale, y quien así opine nos tiene a su entera disposición.